Observando el entorno, se estima que en España hay más de 300.000 personas que sufren diversidad intelectual. Entre ellas, hay personas con discapacidades graves y múltiples que necesitan apoyo continuo en muchos aspectos de su vida diaria, como comer, beber, ducharse o vestirse. La experiencia en un centro ocupacional ha proporcionado conocimientos profundos sobre la importancia de las necesidades de este colectivo, tanto para las propias personas como para su entorno y familiares. Algunas de las necesidades identificadas incluyen la falta de autonomía, la necesidad de cambio, la escucha activa y las dificultades en la comunicación.
Con el fin de entender mejor estas necesidades, se estableció contacto con el centro de día Nen Déu, donde se realizó una entrevista para identificar las necesidades específicas de cada usuario. A partir de esta información, se formularon objetivos que se adecuaban mejor a estas necesidades, como el fomento de la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) y el refuerzo de la sensorialidad, que fueron identificadas como las dificultades más destacadas.
Posteriormente, se diseñaron actividades específicas centradas en cubrir las necesidades de los usuarios, ajustándose al máximo a las características de cada persona. Se llevó a cabo una evaluación para analizar el impacto de la intervención en los usuarios, permitiendo valorar el proceso de aprendizaje durante las actividades y ajustar las futuras acciones a las necesidades detectadas. Este proceso ha sido esencial para asegurar que las intervenciones sean efectivas y realmente beneficiosas para el colectivo de personas con diversidad intelectual.